• Admin

Netbreak Cap. 5 - Camboya y la eterna sonrisa


Después de los últimos días de relajación total en Malasia, llegamos a nuestro siguiente destino: Camboya, un país del que, salvo los templos de Angkor, ¡no teníamos mucha idea de qué más visitar!

Estábamos interesados por descubrir más acerca de la historia reciente del país, especialmente acerca del genocidio cometido por el régimen comunista de los Jemeres Rojos (ya os contamos que habíamos visto la película de "Killing Fields") entre 1975-78, aunque también nos preocupaba las secuelas que pudiera haber dejado sobre la gente y su carácter...

Realmente no sabíamos qué esperar de Camboya en general, más allá de los templos, así que tampoco íbamos con grandísimas expectativas... ¡¡y hay que ver lo gratamente sorprendidos que hemos acabado!!

Siem Reap

Llegamos en avión desde Kuala Lumpur a Siem Reap, una ciudad muy turística que sirve de base para visitar los famosísimos templos de Angkor, con una zona centro bastante ambientada, con muchos restaurantes y bares, especialmente en Pub Street (aún le sale humo de la cabeza al que se curró el nombre), ¡y un Night Market en el que te puedes volver loco comprando de todo a muy buen precio! Obviamente yo no... pero Martita sí (ya sabéis quién escribe... 😱). Así que la primera noche, ¡allí que nos dirigimos!

Pero antes de nada, ¡empecemos con un poco de historia! 🤓 En realidad, Angkor (que significa ciudad en sánscrito) es el nombre de la región que fue en su día el centro del glorioso Imperio Khmer (Jemer), y que reúne decenas de templos y otros edificios (algunos en mejor estado que otros) erigidos durante el apogeo de esta civilización entre los s.IX a s.XV d.C.

Los templos son de origen hinduista y budista. Los templos originalmente hinduistas fueron incluyendo con el tiempo símbolos y figuras budistas, tras la conversión al Budismo de la civilización Khmer. Angkor llegó a albergar hasta 1 millón de habitantes, en una época en la que por ejemplo Londres no contaba más que con unos 50.000 habitantes! Angkor, tras el declive del Imperio Khmer, fue abandonada (con excepción de Angkor Wat, que continuó siendo un templo budista) y devorada por la selva, hasta que a principios del s.XX los franceses comenzaron la reconstrucción de algunos templos. Y volviendo a nuestra historia, como os contaba, la primera noche fuimos al centro para verlo un rato y cenar algo rápido, ya que estábamos cansados del vuelo y yo además estaba un poco resfriado (malditos aires acondicionados...esto iba a traer cola).

El caso, fue bajarnos del tuk-tuk y poner un pie en el Night Market, y Marta empezó a perderse por los puestecillos, camiseta por aquí, vestido por allá, pantaloncitos cortos de estampados de elefantes... los mismos que llevábamos viendo por todo Indonesia y Malasia, ¡pero a mejor precio!

Conseguí convencer a Marta de que teníamos más días para volver y al día siguiente teníamos que levantarnos pronto, así que nos fuimos a cenar con un saldo de tan sólo un vestido para Marta (yo me contuve de comprarme la equipación de la selección de Camboya 😂). Si hubiéramos sabido que no volveríamos las siguientes dos noches la historia sería muy distinta... Cenamos en un restaurante camboyano, y probamos dos platos típicos del país, Beef Lok Lak y Chicken Amok, acompañado de dos pints por 0,50$ cada una! 🍻

Sí, como lo lees, la draft beer camboyana (cerveza de barril) es todo un acierto a ese precio, ¡más para unos ex-londoners! Y sí, pongo el precio en dólares americanos ya que en Camboya los dólares conviven con la moneda local, el riel (1 USD = 4000 rieles). Puedes pagar con cualquiera de las dos, pero conviene estar atento al cambio...

Obviamente no podíamos dejar escapar esta oportunidad, y fuimos a la calle del "barro" para tomarnos otro par de pints y ver un poco el ambientillo en Pub St, antes de volver al hotel 🍻

Pero lamentablemente, no todo sería un camino de rosas para nuestro querido presupuesto (que no sabemos muy bien cómo, pero en Camboya ha sido un poco maltratado...). La primera no tan grata sorpresa que atacaba directamente a "presu" fue descubrir que desde el 1 de febrero de 2017, los precios de los pases de visitante a la ciudad de Angkor han subido considerablemente... ¡¡el pase de 3 días había pasado de 40$ a 62$ por persona!! 😥 Aunque nosotros sólo visitamos durante 2 días los templos (como ahora os contaré), los pases sólo puedes comprarlos de 1, 3 ó 7 días. El de 3 días es válido durante una semana y el de 7 días durante un mes. Así que nos tocó comprar el de 3... Visita a los templos de Angkor:

La visita la hicimos en tuk-tuk, contratando un conductor para los dos días enteros. Esta era el segundo ataque a "presu", ya que los dos días nos salieron por 41$ (25$ + 15$), pero teniendo en cuenta las distancias que íbamos a recorrer, no estaba mal. Era el conductor de confianza del hotel en el que estábamos (Velkommen Villa) y la verdad que fue un acierto. Siguiendo las recomendaciones de Lonely Planet, decidimos empezar el primer día por los templos menos conocidos, y que son bastante menos turísticos, dejando para el segundo día los más famosos y visitados...

Día 1: "Chinese-free" temples

Salimos del hotel a las 8:30, con media hora de retraso ya que nos costó un poquito levantarnos...😴 El primer templo en el planning era Banteay Srei, que es el que más lejos está, a unos 25km al norte de Siem Reap.

De camino paramos en el templo de Pre Rup, el cual podíamos ver también al atardecer, pero preferíamos ver el sunset desde Phnom Bakheng.

Mi resfriado seguía bien activo, con mi pañuelo constantemente en la mano 🤧 nos dirigimos hacia Banteay Srei, un templo que resulta espectacular por el detalle de sus grabados. Yo la verdad que no pude disfrutarlo mucho ya que llegando al templo me dio de repente un fuerte dolor de cabeza que casi no podía abrir los ojos... yo lo asocié al resfriado, que parecía se estaba convirtiendo en sinusitis... ¡qué suerte la mía! Menos mal que se me acabó pasando al volver al tuk-tuk, así que decidimos continuar visitando el resto de templos, East Baray, Ta Som, Preah Neak y Preah Khan... la verdad que a pesar de no ser tan conocidos, son igualmente impresionantes y lo mejor de todo, ¡en varios de ellos nos encontramos prácticamente sólos visitándolos!

Hacia las 16:00 habíamos terminado nuestro recorrido de templos y fuimos hacia Phnom Bakheng, un monte (Phnom significa montaña en khmer - pronunciado kemai -, el idioma de Camboya) con un pequeño templo en lo alto desde donde se puede ver la puesta del sol. Había que llegar pronto ya que hay un límite de gente que puede subir, y nos dijo el conductor que se llena de chinos!! aaaaaayyy.... nuestros "queridos amigos" los chinos... 😑 Cuando estaba acercándose la hora, empezó a nublarse el cielo muy a lo lejos. Uno de los trabajadores anunció que sería imposible ver el sunset, que estaba muy nublado e iba a ver tormenta, invitándonos a irnos. Yo le pregunté si la tormenta venía hacia nosotros, a lo que con una sonrisa me dijo que "maybe yes, maybe not". Decidimos quedarnos a ver si había suerte! 🤞🏽 Ilusos...

A los 15 minutos la tormenta llegó, primero en forma de vendaval y acto seguido con una tromba de agua impresionante. Llegamos al tuk-tuk calados tras 10 minutos largos de bajada...Marta algo menos porque tenía el chubasquero, yo lo había dejado en el tuk-tuk en vista del solazo que hacía... como dijo Marta: ¡nunca una bajada se me había hecho más larga que la subida!

De vuelta a la habitación descubrí que la mochila no había aguantado mucho bajo el agua y todo estaba empapado, incluida la guía de Southeast Asia... 😱 Como no dejaba de llover, y mi resfriado/sinusitis seguía ahí pasamos el resto del día en el hotel. Día 2: "Chinese-packed" temples El Segundo día nos pegamos un madrugón importante para ir a ver sunrise en Angkor Wat (wat = templo), el principal templo de Angkor. Volvía a estar medio nublado por lo que no fue muy espectacular el amanecer... Lo bueno es que al ser tan pronto, aún no estaba demasiado lleno de gente y pudimos caminar tranquilamente por dentro, subir al nivel superior donde se encuentran los 5 Prasat o templos piramidales, y desde donde se puede admirar las vistas del recinto exterior. Por mi parte, yo seguía con mi resfriado, y el dolor de cabeza me volvió aunque mucho menos que el día anterior, pero ahora incluso tenía un nuevo "amigo", un terrible grano interno en el entrecejo que me dolía a morir cada vez que lo tocaba, lo que me hizo pensar que igual era lo que me estaba provocando el dolor de cabeza en vez de la pseudo-sinusitis... el caso que todo esto hizo que no pudiera disfrutar del todo en Angkor Wat. Veréis que en las fotos de Angkor salimos muy monos los 3...🤣

Tenemos que decir que Angkor nos decepcionó un pelín, es el más importante de los templos pero no el que más nos gustó.

Tras el desayuno, el dolor de cabeza disminuyó algo y seguimos visitando Angkor Thom (thom = grande), la ciudad más grande dentro de Angkor. Dentro del complejo, el más importante y famoso es el templo Bayon, o templo de las caras. Aquí nos encontramos con una marabunta de chinos a los que únicamente les preocupaba sacarse sus fotos y sus selfies, para lo que no dudan en empujarte, colarse por delante tuyo si estás esperando a hacerte una foto... en fin, tuvimos que armarnos de paciencia con estos maleducados, ¡y eso que ya habíamos leído al respecto y estábamos avisados!

La ruta en Angkor Thom continuó por los templos Baphuon, Phimeanakas y la Terraza de los Elefantes y del Rey Leproso.

Por último, fuimos a Ta Prohm, un templo bastante curioso ya que ha sido totalmente devorado por la naturaleza y los árboles han crecido sobre sus murallas y tejados, lo que lo hace realmente espectacular! Para los cinéfilos, alguno lo reconocerá por ser donde se rodó parte de la película de Tomb Raider, con la Jolie 😍 Coincidimos que fue el que más nos gustó de todos los templos.

A las 12:30 y totalmente agotados, era momento de volver al hotel a descansar en la piscina. Como seguía con un ligero dolor de cabeza, decidimos cenar cerca del hotel, y es por esto que ya no pudimos volver al Night Market a comprar nada más...😪 Además ahora tenía unos bultitos en la frente que me hicieron pensar de nuevo que lo que tenía era sinusitis o cualquier cosa peor y tenía que verme un médico. Después de que en la "farmacia" me ofrecieran morfina 💊💉 ¿¡WTF!? llamamos al seguro para que me dijeran una clínica a la que ir en Battambang, nuestro destino al día siguiente. Battambang

Para llegar a Battambang desde Siem Reap, decidimos hacer el trayecto en barco, empezando en el lago Tonlé Sap, y remontando por el río Sangker. La experiencia es muy recomendable, fueron 9 horas, y aunque el último tramo ya se nos hizo un poco largo, la primera parte cruzando el lago y pasando por los poblados flotantes fue muy interesante.

Compartimos el trayecto en barco con gente local que se iba subiendo cuando el barco pasaba por diferentes poblados flotantes (llegaban al barco en mini barquitas).

Como estos niños tan sonrientes (denominador común en casi todos los camboyanos):

O esta señora con el pañuelo tradicional de Camboya (krama), símbolo de la sociedad jemer:

El lago Tonlé Sap es enorme, y constituye la principal fuente de ingresos de la gente que vive en estos poblados, dedicados fundamentalmente a la pesca. Un "modus vivendi" muy humilde que afecta a unas 100k personas en todo el país.

Por suerte, mi dolor de cabeza, los bultitos y todo síntoma del resfriado habían desaparecido y pude disfrutar del trayecto, y finalmente ni si quiera fui al medico. Según llegamos a Battambang, estaba lloviendo fuertemente (esto ha sido una tónica habitual en nuestro tiempo en Camboya). Rápidamente nos registramos en el hotel y fuimos a ver una de las actuaciones de circo de la Phare Ponleu Selpak, una asociación benéfica camboyana dedicada desde 1994 a mejorar la vida de niños, adolescentes y sus familias, a través de una escuela de arte, programas educacionales y apoyo social. Los alumnos de esta escuela se entrenan como acróbatas y también en otras disciplinas como músicos y técnicos de sonido y luces, que luego ponen en práctica en las 5 diferentes representaciones que este circo ofrece. El espectáculo que nosotros vimos es totalmente recomendable, son unos grandes artistas y los beneficios son íntegramente para el desarrollo de esta organización. Además, nos enteramos que tienen un espectáculo en Siem Reap, este ya profesionalizado, y un grupo de alumnos se encontraba representando unos de los espectáculos en Francia.

Al día siguiente tocaba hacer un poco de turismo por la ciudad y alrededores. Empezamos el día visitando el Governor's Residence, la antigua residencia de los gobernadores franceses, de estilo colonial, que está siendo restaurada para recuperar su esplendor.

Después, y aunque nos cueste reconocer esto... nos montamos en el Bamboo Train, ¡una auténtica turistada! Consiste en unas pequeñas plataformas de bambú montadas sobre ejes de ruedas de tren impulsadas por improvisados motores, que se desplazan sobre unas antiguas vías de tren, supuestamente abandonadas, aunque aún utilizadas por algunos trenes de mercancías... (pero dicen que conocen sus horarios 🤔).

Después nos dimos un paseo caminando por el centro de la ciudad, que conserva todavía parte de la arquitectura colonial francesa del s.XIX, y que nos gustó bastante porque tiene el encanto de una auténtica ciudad camboyana sin demasiada influencia todavía por el turismo.

Pasamos delante de un colegio y vimos que muchos niños vestían la equipación del Real Madrid, pero nos dimos cuenta que no la llevaban porque fuesen fieles seguidores madridistas, sino que, al ser blanca, la usaban como uniforme escolar (por todo Camboya venden camisetas de imitación de equipos de futbol muy baratas).

Por la tarde nos fuimos a visitar Phnom Sampov, el monte donde se encuentran las Killing Caves y Bat Caves. Las primeras reciben este nombre ya que es uno de los cientos de lugares que los Jemeres Rojos utilizaron como campo de exterminio. Según nos contaron en la Killing Cave, el método utilizado en este caso para la ejecución (que siempre era sin usar balas, ya que estas eran muy caras) era dejar caer a los detenidos atados de pies y manos dentro de la cueva desde un agujero a unos 8 metros de altura, por lo que los que no morían del golpe, lo hacían lentamente de las heridas.

Después, al anochecer, bajamos hasta la Bat Cave (o Bat-cueva como la de Batman), donde cada día puede verse a millones de murciélagos que durante más de media hora, salen de la cueva en dirección a un lago cercano para buscar alimento (y que yo agradezco que hagan, ya que su alimento son muchos más millones de mosquitos!!)

Finalmente, ese día cenamos en un restaurante llamado About the World, donde como curiosidad, nos tomamos una tortilla de patatas española cocinada por camboyanos, que no estaba mal (aunque el toque de ajo que le dieron resultaba raro).

Phnom Penh Al día siguiente cogimos un autobús hacia la capital, Phnom Penh, donde íbamos a pasar dos noches. En el trayecto Marta se leyó el libro "El infierno de los jemeres rojos", que cuenta la trágica historia de una chica francesa (de madre camboyana) y su familia durante el periodo de los Jemeres Rojos, y que le afectó un poquito... Llegamos a Phnom Penh y nos dirigimos hacia nuestro homestay particular, ¡el apartamento de Asun! Allí nos recibió Asun, nuestra amiga española de Londres que durante 6 meses ha cambiado su apartamentito londinense por su apartamento de lujo en Phnom Penh (menudo cambio 😜). En este tiempo estará colaborando con una organización local en la distribución de medicamentos contra la malaria en zonas rurales (si queréis saber con más detalle a lo que se está dedicando, aquí tenéis un enlace interesante).

GSK Pulse - Asun

La primera noche nos llevó a cenar a la zona más "hipster" de Phnom Penh, con una calle llena de "monisitios", para acabar yendo a la zona de "barros" para tomarnos unos cocktails... ¡cómo nos conoce! Jeje El día siguiente fue bastante durillo, ya que lo dedicamos a visitar el campo de exterminio de Choeung Ek y el Museo del Genocidio Tuol Sleng. Hagamos un breve inciso para hablar sobre los Jemeres Rojos (Khmer Rouge en francés). Este es el nombre con el que fue conocida la organización guerrillera camboyana que, tras la Guerra de Vietnam, salida de Estados Unidos y el derrocamiento del general Lon Nol, tomó el poder de Camboya el 17 de Abril de 1975, con la Caída de Phnom Penh, fundando la Kampuchea Democrática. En un principio fueron recibidos como héroes, al liberar el país de la dictadura militar de Lon Nol (llegaron a contar, durante su fase de creación y armamento, con el apoyo del Rey Norodom Sihanouk desde su exilio en China forzado por el golpe militar de Lon Nol). Pero rápidamente dio paso a una dictadura comunista, bajo la apariencia formal de una república popular de inspiración maoísta, que consolidó un sistema de economía radicalmente agraria bajo la dirección del dictador Pol Pot, su principal líder.

Entre 1975 y 1979 se llevó a cabo una evacuación completa de las ciudades y se destruyó la civilización urbana y su cultura, a la que consideraban aburguesada y corrompida por el capitalismo. La reconstrucción social desde los orígenes de la civilización y la recuperación de la cultura jemer ancestral se llevó a cabo bajo un control militar extremo sobre la población civil, sometida a un régimen de trabajos forzados y a la aplicación de extensos métodos de detención, tortura y asesinatos en masa, bajo la consigna de la llamada "búsqueda del enemigo interno". Llevar gafas o hablar un idioma diferente al khmer eran motivos suficientes para ser detenido, torturado y ejecutado, en muchas ocasiones junto con toda tu familia para evitar que algún miembro se pudiera vengar en el futuro. En este periodo se calcula que llegaron a morir unos 2 millones de camboyanos (1/4 de la población total del país), la mayor parte por causa de enfermedades e inanición. El Museo Tuol Sleng es el antiguo Colegio Tuol Svay Prey que en 1975 fue tomado por las fuerzas de seguridad de Pol Pot y convertido en la prisión conocida como Security Prison 21 (S-21), la cual se convirtió en el mayor centro de detención y tortura del país, llegando a enviar entre 1975 y 1978 más de 20.000 personas a los campos de exterminio de Choeung Ek.

Por la tarde, para quitarnos un poco el malestar que se te queda en el cuerpo, nos dedicamos a pasear por el Palacio Real y cenamos junto al río en el famoso hotel FCC (el club de los corresponsales extranjeros - Foreign Correspondents Club)

Para despedirnos como Dios manda, subimos por la noche a la piscina en la azotea del edificio de Asun, donde se estaba de lujo!✌🏽 ¡Muchas gracias otra vez Asun por ser una gran anfitriona!

Sihanoukville y Koh Rong

Al día siguiente nos despedimos pronto de Asun y nos pusimos rumbo a Sihanoukville, el puerto para ir a la isla de Koh Rong. En Sihanoukville decidimos quedarnos una noche en la playa de Otres 2, una zona bastante tranquila de bungalows y resorts, que está más alejada del centro (la zona de Serendipity Beach) que no nos gustó nada. Allí mismo gestionamos el traslado a Koh Rong y también el tema del visado y transporte a Vietnam, nuestro próximo destino!

Otra muestra de las eternas sonrisas camboyanas:

Al día siguiente cogimos el ferry a Koh Rong, donde nos esperaba un bungalow genial y muy acogedor en la playa por una noche.

Koh Rong es una isla muy tranquila y bonita (algo así como lo que debían ser las famosas islas de Tailandia antes de la invasión turística...), especialmente cuando el tiempo acompaña en la temporada seca. Por desgracia, nosotros estábamos en época de lluvias y ¡apenas paró de llover en el día y medio que estuvimos! Nos dedicamos otra vez a "chill" como dios manda, esta vez incluyendo un par de sesiones homemade de yoga que hicimos en el bungalow 😜 A pesar de todo, acabamos enamorados de la isla y esperamos volver algún día.

Otra para los cinefilos, es donde se rodó el famoso vídeo de la voltereta!

La única queja que tenemos, es que en el hotel nos pidieron una fianza de 10$ (casi el mismo precio que la habitación!) por la llave del bungalow, y al hacer el check-out se nos olvidó pedirla (y ellos no nos lo recordaron 🤐) ¡ Devolvednos nuestros 10$ ! 😡 Y así nos despedimos de Camboya, un país que nos ha encantado, especialmente por el cariño recibido de parte de su gente!

P.D: tengo que pedir perdón a Marta por no poder parar de preguntarle "¿con qué rima Camboya?". No podía evitarlo, soy un gran cómico y mi humor es muy sofisticado... ahora hasta se le ha pegado la coña a ella 😭😂

¡Hasta siempre Camboya! Okun 👋

What is coming next?

Para llegar a Vietnam, nos espera un autobús de 15 horas, cruzando la frontera por Ha Tien, para hacer noche en el Delta del Mekong, pero eso ya será en el próximo capítulo!

Update de propósitos: Presu ✅ Sigue ok de milagro, porque Camboya ha sido el país donde hemos gastado más de momento (por el tema de los templos)

Cerves ❌ Lo habéis leído en el post, cerveza a 0.5 usd, nosotros intentamos portarnos bien pero...

Yoga ✅ La lluvia y el ambiente en el bungalow hizo que nos animáramos a hacer un par de sesiones que un rutina que encontramos por internet 😂 Armónica ❌ esto va mal, mal, mal 🙈

To be continued...

#Camboya #Angkor #PhnomPenh #Battambang #KohRong #KhmerRouge #JemeresRojos #templos #playa #voltereta